El portavoz del PSOE-A, Francisco Cuenca, ha denunciado hoy la “desfachatez” y la falta de sensibilidad del presidente de la Junta, Moreno Bonilla, tras cancelar a última hora su visita a los municipios damnificados por los terremotos en Granada y su área metropolitana. Cuenca ha criticado que el jefe del Ejecutivo autonómico eluda el contacto directo con la ciudadanía y haya preferido desplazarse a Málaga “a comer huevos fritos” en lugar de dedicar “ni media hora a escuchar a las familias y comprometerse con una situación terrible”.
El portavoz socialista ha vinculado esta espantada a la concentración de vecinos que protestaban por la dejación de funciones del Ayuntamiento del PP y de la Junta de Andalucía, recordando que tras más de 1.400 seísmos registrados desde el 14 de agosto, todavía hay centenares de personas durmiendo en furgonetas, parques o casas de familiares con “el miedo en el cuerpo”. En contraposición al abandono autonómico y local, Cuenca ha destacado la respuesta del Estado a través del Consorcio de Compensación de Seguros, que ya ha tramitado más de 42.000 expedientes con una movilización superior a los 105 millones de euros.
Exigencia a la Junta para que asuma sus competencias
Ante este escenario, Cuenca ha exigido a la Junta de Andalucía que ejerza sus competencias exclusivas en servicios sociales y vivienda facilitando soluciones habitacionales temporales y activando fondos propios. En este sentido, ha reclamado a Moreno Bonilla acogerse al Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 para poner en marcha planes especiales de rehabilitación e intervención en los inmuebles dañados, reprochando que el Consejo de Gobierno “dedique más tiempo a confrontar y pedir dinero al Gobierno de España que a tomar decisiones de gestión propia”.
Por último, el dirigente socialista ha anunciado que el Grupo Parlamentario Socialista ha llevado a la Cámara autonómica la creación de un mando único de coordinación e información centralizada junto a los ayuntamientos metropolitanos. Igualmente, ha demandado un diagnóstico integral de los daños en el patrimonio histórico, alertando sobre la afección en iglesias, las torres de la antigua azucarera y el cierre de la Alcazaba de la Alhambra por grietas en las almenas, lo que genera una grave incertidumbre en la seguridad ciudadana y en el sector turístico andaluz.